
Cómo evitar el estiramiento: 10 consejos para prevenir plántulas largas y débiles
Las plántulas que no reciben suficiente luz sufren lo que se conoce como “estiramiento” (stretching). Esto ocurre cuando la plántula se alarga hacia la fuente de luz, provocando que el tallo principal se vuelva fino y débil. En la mayoría de los casos, la planta será muy alta y tendrá un tallo delgado. En situaciones más graves, la plántula puede volverse demasiado pesada para sostenerse y terminar cayéndose. Las plántulas espigadas son una señal de que necesitan un entorno de cultivo más adecuado. Desde la intensidad lumínica hasta el riego, pequeños ajustes pueden ayudar a que tu plántula vuelva al camino correcto. Aquí tienes algunos consejos para evitar plántulas largas y débiles en tu próximo cultivo.
1. Baja tus luces de cultivo
El estiramiento es, literalmente, el intento de tu plántula de alcanzar más luz. Cuando no recibe suficiente iluminación, dedica gran parte de su energía a crecer en altura para acercarse a la fuente luminosa. Acercar físicamente las luces aumenta de inmediato la intensidad de luz que recibe la planta.
Ten en cuenta que colocar las luces demasiado cerca puede quemar las hojas. Deben mantenerse a varios centímetros de distancia como mínimo, aunque esto dependerá de la potencia de tu sistema de iluminación.
2. Aumenta la intensidad de la luz
Una alternativa a bajar las lámparas es aumentar su intensidad. Ambas soluciones tienen el mismo objetivo: proporcionar más luz a la plántula para evitar que se estire.
Muchos sistemas de iluminación modernos cuentan con reguladores de intensidad. Ajusta el dimmer al 100 % o a un porcentaje más adecuado para tu entorno de cultivo.
3. Utiliza tutores para sostener la plántula
Las plántulas que comienzan a inclinarse pueden beneficiarse de un pequeño apoyo. Los tutores ayudan a mantenerlas erguidas y en la posición correcta. Además de acercarlas a la luz, ofrecen soporte adicional a las hojas mientras el tallo sigue desarrollándose.
Los tutores para plántulas son pequeños y finos para adaptarse a su tamaño y delicadeza. Manipúlalos con cuidado al colocarlos.
4. Ajusta el riego
Tanto el exceso como la falta de agua pueden provocar plántulas débiles y estiradas. Las plántulas necesitan la cantidad justa de agua para evitar la pudrición de raíces en condiciones demasiado húmedas o el estrés por sequía.
Prueba el método de riego desde abajo. Coloca la maceta en una bandeja con agua para que el sustrato absorba la humedad a través de los agujeros de drenaje. Esto también favorece que las raíces crezcan hacia abajo.
5. Cultiva variedades índica
El tipo de genética también puede influir en el estiramiento. Las variedades índica son una excelente opción para cultivadores con espacios reducidos. Las plantas índica suelen ser más compactas y frondosas que las sativas, que crecen más altas.
Al no alcanzar tanta altura, resulta más fácil mantener una distancia adecuada entre la planta y las luces de cultivo.
6. Fortalece el tallo con un ventilador
¡Los tallos finos necesitan fortalecerse! Un ventilador oscilante actúa como ejercicio para las plantas. El movimiento constante del aire imita las condiciones del exterior y obliga a la plántula a desarrollar un tallo más resistente.
El ventilador debe generar una brisa suave dirigida hacia el tallo. Un flujo de aire demasiado fuerte podría tumbar la plántula o alterar su crecimiento. Como referencia, las hojas deberían moverse ligeramente.
7. Plántala más profundamente
Durante la fase de plántula, las raíces deberían desarrollarse más bajo tierra que por encima de ella. Esto se debe a que el sistema radicular será el encargado de sostener la planta cuando crezca y produzca flores.
Si tu plántula se ha estirado demasiado, puedes corregirlo enterrando una mayor parte del tallo. Añade más sustrato a la maceta actual si todavía hay espacio o trasplántala a una nueva maceta colocando el tallo más profundo.
8. Ajusta el ciclo de luz
El ciclo lumínico comienza en el momento en que la semilla germina y se convierte en plántula. Se pasa de una exposición continua durante la germinación a introducir un periodo de oscuridad que simule el día y la noche.
Las plántulas estiradas pueden beneficiarse de un periodo nocturno más prolongado. Incrementa gradualmente las horas de oscuridad hasta alcanzar un ciclo de 18 horas de luz y 6 horas de oscuridad.
9. Añade nutrientes al sustrato
Los tallos débiles pueden ser una señal de deficiencia nutricional. Una plántula en crecimiento necesita desarrollar grosor además de altura para sostener adecuadamente la parte superior de la planta.
Los nutrientes no son necesarios durante la germinación y tampoco suelen ser imprescindibles en los primeros días de la fase de plántula para evitar excesos. Sin embargo, introducir la planta en un sustrato rico en nutrientes en el momento adecuado puede favorecer un crecimiento más equilibrado.
10. Reduce la temperatura
La germinación requiere temperaturas relativamente cálidas. A medida que la plántula madura, suele preferir temperaturas ligeramente más frescas, especialmente durante el periodo de oscuridad.
Controlar y ajustar la temperatura puede ayudarte a reducir el estiramiento y fomentar un crecimiento más compacto.
Utiliza estos consejos para evitar que tus plántulas se estiren cuando cultives semillas de cannabis AG.
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